Palpar los nexos.

En la búsqueda de la felicidad puedes encontrar sentimientos aún más gratificantes. Ser feliz no es en absoluto difícil, tan solo tienes que elegir serlo. Ni si siquiera es necesario buscarlo.

Lamentar las ausencias no elimina la soledad, tan solo convoca presencias que no acompañan.

Palpar los nexos

Sal a la calle y cántale al ruido; cierra los ojos y siente a todas esas personas que te rodean. Siente su calor, su olor y su música. Recuerda sus problemas, y los tuyos, aunque no tengan puntos comunes, aunque su rostro te resulte extraño, y olvida la soledad que te autoimpones.

Si la sangre hierve en tus venas es porque tus venas tienen sangre. Si tus pies no pueden caminar vuela con el cielo que te cobija. Si enmudeces solo te queda contar al mundo lo que piensas. Si lloras saborea las lágrimas de tu humanidad. Si recorres caminos inciertos da un salto fuera de la carretera y piérdete en la maleza. Y si te pierdes, piérdete, enciende una bengala y haz por que te encuentren.

Decidir por ti mismo es una elección valiente, aunque a veces precises de la cobardía para salir victorioso. Hallar la sonrisa en el espejo solo depende de una docena de músculos. Conectar tu cerebro a ellos depende de tu voluntad para sentirte uno en el conjunto. Mejor o peor no importa a grandes escalas.

La perfección es la mayor enemiga de lo suficientemente bueno.

Palpar los nexos.